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La fachada del proyecto de María Agustín 40, en Zaragoza, se define por una secuencia continua de petos de terraza sin una modulación repetitiva clara.

A lo largo de su desarrollo en planta, se combinan tramos en S, en C y piezas rectas que se encadenan entre sí. Para resolverlo, se desarrollaron 1.976 m2 de paneles prefabricados de GRC tipo sándwich, aplicados en los petos de terraza e incorporando en la propia pieza el cajeado para la barandilla de vidrio.

Geometría variable con continuidad visual

La complejidad del proyecto se concentra en la relación entre piezas consecutivas.

Cada panel responde a una geometría específica, pero forma parte de una secuencia continua donde el encaje entre elementos es determinante. Especialmente en los cambios de radio, la transición entre paneles exige un ajuste preciso para evitar quiebros o alineaciones no deseadas.

Este tipo de solución obliga a trabajar con un modelo geométrico muy definido desde fases tempranas, donde cada pieza se desarrolla en relación con las adyacentes y no como un elemento aislado.

Integración del peto y la barandilla en una única solución

Los paneles se diseñaron como piezas completas de peto de terraza, incorporando el alojamiento de la barandilla de vidrio.

Esta integración permite fijar desde fábrica la posición del vidrio, evitando ajustes posteriores en obra y reduciendo la acumulación de tolerancias entre distintos oficios. El encuentro entre materiales queda así resuelto dentro del propio sistema, con mayor control sobre su comportamiento y durabilidad.

En un contexto de geometría curva, esta decisión cobra aún más relevancia. La continuidad de la fachada no depende solo de la forma del panel, sino también de la precisión con la que se integran los elementos asociados.

Un único material para una geometría compleja

El uso de GRC tipo sándwich responde directamente a las necesidades geométricas del proyecto.

A diferencia de otros sistemas, permite trabajar con moldes específicos y reproducir con precisión piezas curvas complejas, como las desarrolladas en S y en C en esta fachada. Esta capacidad de adaptación geométrica, junto con su ligereza y estabilidad, lo convierte en una solución idónea para este tipo de envolventes.

Sobre esta base, se opta por un acabado blanco continuo en los petos de terraza, que refuerza la lectura horizontal de la fachada y da continuidad al conjunto. Este acabado se integra con los tonos crema del resto de la envolvente y las lamas, generando una relación equilibrada entre los distintos materiales sin competir con la geometría.

Maria-Agusti-23

Precisión desde el origen

La participación de PREINCO en este proyecto ha permitido dar respuesta a una fachada donde la geometría condiciona directamente la solución constructiva.

El desarrollo de paneles GRC tipo sándwich curvos en S, en C y rectos, junto con la integración de la barandilla en la propia pieza, ha hecho posible trasladar al plano construido una envolvente compleja con un alto grado de precisión.

Una intervención que contribuye a consolidar este edificio como uno de los nuevos referentes residenciales en la ciudad de Zaragoza.